Ahora quiero que vuelvas a mi cama. Y dormir desnudos buscándonos en el frío del amanecer. Y gritar hasta caer agotada en tu pecho; sofocada, sonriente, respirando los dos a un tiempo. Y volver a llorar por ti y, con suerte, reír otra vez contigo. Mira que no recuerdo si fui yo quien te echó de aquí o si te fuiste por decisión propia pero, ¿sabes qué?, desde entonces no he vuelto a llorar por nadie, ni a discutir a voces para acabar estrellándome en un abrazo silencioso, ni a temblar con el roce de labios.
Y, ¿sabes otra cosa?, soy de esa clase de personas que no concibe su vida sin momentos así.
"And if you wanna leave take good care"
Cat Stevens
26 enero 2010
20 enero 2010
Aquel día tenía un problema: se había vuelto a perder a sí misma. Sabía que no era lo correcto, sabía lo que había que hacer, pero algo la inmobilizaba. No quiso ni siquiera luchar. Ya no quería, no le apetecía ni lo más mínimo. Así que simplemente dejó pasar los minutos sentada en el sofá. Qué más podía hacer cuando entrar a su cuarto recién pintado le provocaba un miedo así como el de quien se encuentra sobre la arista de ángulo recto que anticipa el precipicio.
"Si se callase el ruido..."
Ismael Serrano
"Si se callase el ruido..."
Ismael Serrano
12 noviembre 2009
Un viaje sin ida ni retorno
Y entre melodías y susurros de Calamaro, intentaba desnudarse lenta y concienzudamente. Quería saber qué había bajo esa capa, bajo ese barniz que la ocultaba. Explorar dentro de sí misma hasta encontrarse, como se encuentra un viejo recuerdo en el almacén de la memoria. De repente. Sin avisar.
Y en un alarde de sinceridad, se contó que había horas punta y horas valle, como en todo medio de transporte, y que seguro llegaría a alguna parada más pronto que tarde; pero a veces falla algo y sólo alcanzas a entender que "hace un ruidito raro", que "se ha estropeado alguna pieza" o simplemente, que "falta combustible".
Y pasó la tarde, así, sin hacer nada, mirando cada centímetro de piel, de sentimiento...
" Y aunque casi me equivoco..."
Andrés Calamaro
Y en un alarde de sinceridad, se contó que había horas punta y horas valle, como en todo medio de transporte, y que seguro llegaría a alguna parada más pronto que tarde; pero a veces falla algo y sólo alcanzas a entender que "hace un ruidito raro", que "se ha estropeado alguna pieza" o simplemente, que "falta combustible".
Y pasó la tarde, así, sin hacer nada, mirando cada centímetro de piel, de sentimiento...
" Y aunque casi me equivoco..."
Andrés Calamaro
26 septiembre 2009
... mi casa no tendrá llaves
Y en la penumbra que envuelve la habitación a estas horas de la tarde, se martiriza con canciones ya olvidadas, recuerda el tacto de una piel que no es la suya y provoca lágrimas que expulsan rabia y saben a soledad.
En qué hora se le ocurriría salir a la calle aquel jueves a revivir historias acabadas y por qué tuvo que enterarse de aquel acto cargado de sensaciones del viernes... ahora llega el sábado y sólo vive en el pasado; el suyo propio abandonado bajo sábanas y el de aquél anciano que ayer logró sacarle el llanto que había permanecido oculto bajo la ignorancia.
Porque ayer no aprendió en qué consiste el comunismo, por muchas explicaciones que le dieran; sino que aprendió que una persona puede VIVIR muchos años saboreando cada instante. Y tal vez para ello no sean necesarios 23 años de reclusión franquista en aquel oscuro penal de Burgos. Quizás se puede conseguir replanteándose cuán de oscura es esta habitación, esta ciudad.
Y respecto a él, seguramente sea mejor volver a esconder en el cajón aquellos largos meses que, hace ya otros tantos, acabaron dejando un dulce sabor de boca. Para eso está la memoria.
Gracias, Marcos Ana, por vivir enseñando y enseñar viviendo.
"Aferrarse a las cosas detenidas es ausentarse un poco de la vida"
Pablo Milanés
En qué hora se le ocurriría salir a la calle aquel jueves a revivir historias acabadas y por qué tuvo que enterarse de aquel acto cargado de sensaciones del viernes... ahora llega el sábado y sólo vive en el pasado; el suyo propio abandonado bajo sábanas y el de aquél anciano que ayer logró sacarle el llanto que había permanecido oculto bajo la ignorancia.
Porque ayer no aprendió en qué consiste el comunismo, por muchas explicaciones que le dieran; sino que aprendió que una persona puede VIVIR muchos años saboreando cada instante. Y tal vez para ello no sean necesarios 23 años de reclusión franquista en aquel oscuro penal de Burgos. Quizás se puede conseguir replanteándose cuán de oscura es esta habitación, esta ciudad.
Y respecto a él, seguramente sea mejor volver a esconder en el cajón aquellos largos meses que, hace ya otros tantos, acabaron dejando un dulce sabor de boca. Para eso está la memoria.
Gracias, Marcos Ana, por vivir enseñando y enseñar viviendo.
"Aferrarse a las cosas detenidas es ausentarse un poco de la vida"
Pablo Milanés
10 septiembre 2009
G R A N A D A
Y por fin podía emprender la huída, por fin iba a llegar al sur; donde todo es relativo, donde siempre se siente bien, donde la espera su gente. Allá va. Granada. Volverá a sentirse parte del rojo ladrillo de la Alhambra, del sonido de las guitarras, de la magia del Albaycín... Porque no hay ciudad igual. Granada. Llega para buscar en lo más profundo de sus calles. Y lo hará, como siempre.
" Y comprendí que siempre he querido vivir en un carmen de esta ciudad "
Benito Kamelas
" Y comprendí que siempre he querido vivir en un carmen de esta ciudad "
Benito Kamelas
07 septiembre 2009
Alm_
Y entre hojas de papel reciclado repletas de tinta busca aquello que anhela, aquello que cree que encontrará, aquello que se esconde en alguna parte. Eso que una vez dejó lejos de aquí, en otra ciudad; y que probablemente ahora sólo sea recuerdo idealizado.
Qué más da. Lo importante es ese examen de mañana. O no.
" Y me he puesto a gritar estrellando el whisky en la pared "
La Fuga
Qué más da. Lo importante es ese examen de mañana. O no.
" Y me he puesto a gritar estrellando el whisky en la pared "
La Fuga
04 septiembre 2009
Era una calle de casas blancas
Se puso sus zapatos nuevos, esta vez eran de color azul marino. Salió a la calle corriendo, ni siquiera miró si algún coche pasaba por allí en ese momento. Aunque las zancadas eran muy pequeñas avanzaba a gran velocidad hacia la otra punta de la calle. Sonreía, hoy no se tenía que quedar castigada por no comerse el arroz. Y mientras anochecía, sólo se preocupaba de coger a tiempo la pelota cada vez que en "Declaro la guerra" alguien decía "Brasil", pues era el país que se pedía siempre o al menos cada vez que los mayores le dejaban elegir ése. No había miedos, no había dudas, no había problemas. Era muy, muy feliz.
" Y, ¿qué más da si vuelvo antes de llegar? "
Albertucho
" Y, ¿qué más da si vuelvo antes de llegar? "
Albertucho
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